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| Foto 1 de 7 El protagonista de la velada romántica, José Ignacio Besga, junto a Nieves Fontova y Juan Ignacio Lasagabaster. Fotos: blanca castillo |
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| Foto 1 de 7 El protagonista de la velada romántica, José Ignacio Besga, junto a Nieves Fontova y Juan Ignacio Lasagabaster. Fotos: blanca castillo |
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| Foto 2 de 7 Reguero, Fernández de Castillo, Rodríguez de Diego, Taramundi y Fernández. Fotos: blanca castillo |
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| Foto 3 de 7 Gregorio Rojo, Juan Antonio Zárate y Joseba Barrena. Fotos: blanca castillo |
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| Foto 4 de 7 Guillermo García, Marisa Treviño y José Antonio Fiestras Fotos: blanca castillo |
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| Foto 5 de 7 Santaolaya, Cuerda y De la Horra Fotos: blanca castillo |
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| Foto 6 de 7 Barrena, González de San Román y Zárate Fotos: blanca castillo |
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| Foto 7 de 7 Angel y María Iturbe, con Héctor Besga Fotos: blanca castillo |
POR Joseba Fiestras
La tristeza es el bosque donde muchos poetas buscan la inspiración y uno de ellos es José Ignacio Besga, que ha encontrado en dicho sentimiento un claro enfoque poético. El literato presentó ayer su última obra: ?Poesía para seducir a la tristeza?, un volumen intenso y grácil al mismo tiempo, una lectura que a la vez agrada y atribula. Una reunión de juglares de altura recitó los versos del autor vitoriano. Pilar Corcuera, Carmen de Vicente, Tomás García, Ángela Mallén, Laura Marina, Charo Martínez, Elisa Rueda, José Ruiz de Azua y Ángela Serna pusieron voz a los cuidados poemas, arropados con la música de Puri Santamaría, Ricardo Urrutia y Raúl Romo. Fue una velada romántica que congregó a numerosos amigos del trovador alavés como sus compañeros de ?pupitre? sobre el escenario, el director de la Fundación Catedral Santa María, Juan Ignacio Lasagabaster, y la responsable del suplemento Territorios de EL CORREO, Nieves Fontova, que colaboraron gustosamente en la presentación del libro. Pese a que la tristeza, «un mar en el que la poesía navega a toda vela», según Besga, era la protagonista del encuentro, el júbilo dominó una noche de felicitaciones y halagos para el lírico. Colegas de la Caja Vital como su presidente, Gregorio Rojo; los vicepresidentes, Iñaki Guerenabarrena y Juan Antonio Sánchez Corchero; su director, Joseba Barrena; o el responsable de márketing, Javier Alejo; encomiaron a Besga, lo mismo que el alcalde de la ciudad, Patxi Lazcoz; el presidente de las Juntas Generales, Juan Antonio Zárate; el diputado de Administración Local, Alfredo De Miguel; el director de la Fundación Caja Vital, Rafael Gómez-Escolar; el de la Fundación Mejora, José Félix Aspizua; el ex primer edil vitoriano José Ángel Cuerda; la directora de Krea, Araceli de la Horra; Carlos Rodríguez de Diego, de la Agencia de Renovación Urbana; Eva Reguero, Jon Lasa, Beatriz Taramundi e Izascun Fernández de Castillo, de la Fundación Catedral Santa María; los pintores José Antonio Fiestras, Juan López de Ael y Miguel González de San Román; Silvia Fernández, de Aspic Comunicación; Amelia Baldeón, José Ignacio Vegas y Cristina Fructuoso, de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País; Guillermo García, presidente de la Federación Vasca de Golf; o el editor Ernesto Santaolaya; entre muchos otros. No faltaron, naturalmente la esposa del autor, Amparo Basterra, y sus hijos, que presumieron de marido y padre en una gala magníficamente diseñada por Elisa Rueda.
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